Color, simplicidad y frescura son los ingredientes clave de una campaña que busca la complicidad de la ciudadanía y apela a la responsabilidad compartida entre administración y vecindario para evitar que las plagas se instalen en nuestros hogares.
Aquí la prevención nace de la suma de pequeños gestos cotidianos que marcan la diferencia. Con un mensaje directo, visual y práctico, la campaña quiere convertir la información en acción.